El sol me llama y yo revoloteo cual mariposa perezosadentro de mi laberinto de pensamientos.
Pensamientos q forman la cadena que me ata a la cama de mis miedos.
Miedos pegajosos q se posaron cuando nadie les pidió permiso en mi sombra.
Sombra que crece al oscuro y muere en la luz.
Luz q busco en las estrellas cuando la noche ya cayó
o en los ojos de las personas
en las risas sin dueño
q atrapo cuando nadie mira.
Furtiva ladrona de las perlas de alegría ajenas
huérfanas de cuellos, lóbulos, muñecas y dedos
abandonados por falta de ganas de hilar de nuevo.
Ruedan por las calles buscando nuevas aventuras
en cuerpos con ganas de engalonarse
del brillo de las ganas de vivir, de ser, de hacer.
Y somos pocos los elegidos
amigos de la risa
compañera burlona
escandalosa
tentadora
mujer
amante amiga
indispensable, necesaria, vital
alegría.